Adolfo Hitler

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Adolfo Hitler

Adolfo Hitler, en 1921 fue presidente del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (o Nazi); canciller de Alemania en 1933; dictador y líder en 1934. El "nuevo orden" de Hitler incluía: 1) inculcar la idea de que los alemanes eran la raza superior aria 2) preservación de la pureza racial mediante el exterminio de judíos y otros pueblos "inferiores".

Transfondo oculto

Algunas personas que han estudiado el pasado del líder y las raíces de su Tercer Reich afirman que las figuras clave del Partido Nazi en realidad practicaban la magia negra. El propio Hitler relata que los años de su juventud, de 1909 a 1913, fueron los años más esenciales y productivos de su vida, durante los cuales aprendió todo lo que necesitaba saber para asumir el papel de liderazgo en el partido nazi. Durante ese período experimentó con drogas e hizo un estudio profundo del ocultismo medieval y rituales de magia.[1]

Se dice que los miembros clave del Partido Nazi formaron parte de una sociedad oculta conocida como el Grupo Thule. De acuerdo a Trevor Ravenscroft, el círculo interno dentro de Thule eran satanistas que practicaban magia negra. Thule era el nombre del centro de una civilización desaparecida como la Atlántida. Los iniciados del Grupo Thule creían que los Grandes Seres del Mundo Antiguo pondrían a su disposición una reserva de fuerzas que podrían utilizarse para permitir que Alemania dominara al mundo y se conviertiera en la cuna de una próxima raza de superhombres. El ejército alemán se propondría aniquilar todo lo que se interpusiera en el camino de su destino "espiritual". Así fue el mito sobre el cual se fundó la doctrina aria.

Heinrich Himmler organizó la despiadadamente eficaz SS (Escuadras de Protección) de Hitler no solo como una fuerza de policía secreta sino como una orden religiosa. Los altos funcionarios de las SS estaban a cargo de una Orden Negra no oficial. Su doctrina se basaba en la creencia de una fuerza que sobrepasaba los poderes humanos ordinarios. Algunos dicen que el rito iniciático de los cadetes de las SS, la "ceremonia del aire irrespirable", incluía la Misa Negra Satánica; otros lo interpretan como el momento en que los participantes fueron dominados por un completo estupor.

La Gestapo de Himmler fue el instrumento de Hitler para liquidar a 30 millones de "subhumanos": la destrucción total de los judíos europeos, la intelectualidad polaca y una gran parte de la raza eslava. Aunque las SS eran una poderosa máquina política, la importancia de la Orden Negra era puramente "mágica". La materia debe transformarse para liberar la energía psíquica capaz de atraer seres desconocidos superiores. Por lo tanto, los campos de concentración eran una forma de "magia". Los hornos de gas eran simplemente rituales.

El ex líder nazi Hermann Rauschning, que desertó ante los Aliados en 1940, dijo sobre Hitler: "Uno no puede evitar pensar en él como un medium... Hitler estaba poseído por fuerzas externas a él, fuerzas casi demoníacas de las cuales el individuo llamado Hitler era solo el vehículo temporal".

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La lanza de Longino

La lanza de Longino

Main article: La lanza de Longino

Además, otros han desarrollado teorías sobre el poder talismánico detrás de la lanza de Longinus (la lanza sagrada que atravesó el costado de Jesús) fue la inspiración de la vida de Hitler y la clave de su ascenso al poder. Hitler vio por primera vez la reliquia tradicionalmente considerada la famosa lanza cuando visitó la Casa del Tesoro de los Habsburgo cuando era joven. Cuenta que escuchó de la guía de turístas “las palabras que cambiarían toda mi vida: 'Hay una leyenda asociada con esta Lanza que dice que quien la reclama y resuelve sus secretos, tiene el destino del mundo en sus manos para bien o para mal.' ... Supe de inmediato que este era un momento crucial en mi vida".[2]

Casi treinta años después, en 1938, Hitler invadió Austria y la anexó a Alemania, tomó posesión de la reliquia y de la Casa del Tesoro en Viena a Nuremberg.

Fuerzas de oscuridad detrás de Hitler

La teoría de que el mismo Hitler o aquellos que usaron al Führer como herramienta estaban involucrados en magia negra puede explicar, en parte, por qué millones de alemanes quedaron atrapados en la causa nazi. Además de las teorías anteriores, la tesis de la mensajera es que las entidades de la oscuridad funcionan en el plano astral de la existencia, una falsa jerarquía que organiza las fuerzas malévolas de antiluz contra los propósitos de la Gran Hermandad Blanca, trabajaron a través de Hitler y aquellos a nivel internacional que cooperaron con él en los crímenes cometidos en la Segunda Guerra Mundial contra no solo los judíos y los pueblos eslavos, sino también los pueblos germánicos.

Los años finales de Hitler

La mayoría de las personas creen que Adolfo Hitler se suicidó el 30 de abril de 1945 en un refugio subterráneo del edificio de la Cancillería de los nazis en Berlín durante uno de los ataques finales contra la ciudad al final de la Segunda Guerra Mundial. Pero sus restos nunca fueron encontrados, porque de acuerdo a los historiadores, Hitler ordenó que se quemara su cuerpo.

Para muchos, esta explicación no es satisfactoria. Demasiadas preguntas quedan sin respuesta. Por un lado, ¿por qué se casó con su amante de mucho tiempo Eva Braun solo para suicidarse con ella al día siguiente?

Es bien sabido que la mayor parte de la población alemana que está fuera de Alemania se concentra en América del Sur. Según el autor Paul Manning, ciertos miembros de la élite gobernante de Alemania se dieron cuenta de que iban a dar por finalizada la guerra. Una de las personas que estaba al tanto de este hecho fue Martin Bormann, un asesor cercano de Hitler. Como medida de precaución, Bormann junto con algunos banqueros y oficiales de las S.S. establecieron una organización conocida como ODESSA para transferir la riqueza y sacar a los líderes nazis de Alemania. Cuando terminó la guerra, ODESSA comenzó a transferir las reservas de oro alemanas y ayudar a los agentes de inteligencia nazis a escapar a otros países.

Algunos de estos agentes llegaron a los Estados Unidos y asumieron nuevas identidades. Muchos fueron a Sudamérica. Estos ex agentes de las S.S. pusieron en práctica su entrenamiento. Algunos se unieron a la Interpol. Otros hicieron grandes fortunas comerciando armamentos porque había un excedente de armas después de la Segunda Guerra Mundial. Irónicamente, algunos de estos mercaderes de guerra nazis incluso vendieron armas al emergente Estado de Israel. [3]

Mientras los criminales de guerra nazis escapaban a Sudamérica (supuestamente sin conocimiento de los gobiernos occidentales), el ex presidente de la junta del Banco Chase Manhattan, John J. McCloy, era el Alto Comisionado de los Estados Unidos en el gobierno alemán de la posguerra y otro banquero, el general William Draper, se sentó en la Comisión. Draper era socio de Dillon, Read & Co., una firma de inversión de Nueva York dirigida por Douglas Dillon.

Dillon, Read fue una de las tres principales firmas financieras que contribuyeron en gran medida a la construcción de la Werhmacht (fuerzas armadas) de Alemania. McCloy estaba también afiliado a la Fundación Ford, cuyo fundador, Henry Ford, contribuyó financieramente al ascenso de Hitler al poder.

Con el sistema político de los nazis totalmente dependiente de Hitler, su presencia en América del Sur fue crucial para llevar a cabo el sueño nazi de un reino milenario con su Fuhrer al timón.

Su muerte

A través de la visión interna, se le mostró a Mark Prophet que, de hecho, Hitler no fue asesinado al final de la Segunda Guerra Mundial, sino que escapó en un submarino y se dirigió a un lugar previamente acordado, una ciudad muy pequeña en Brasil. Se sometió a una cirugía plástica para cambiar su apariencia. Mark describió toda la escena con gran detalle, las personas que estaban con él y su aspecto.

Hitler finalmente murió de muerte natural al final de la década de los 60s. Cuando salió de encarnación y entró al plano astral, este ser que había tomado el sendero de la izquierda, usando el poder de Dios para encarcelar a las personas y matar a millones, inmediatamente atacó el foco de luz que sostenían los mensajeros. Al estar altamente evolucionado en el sendero de la izquierda, reconoció que ninguno de los planes para los que había vivido podría llegar a buen término cuando la gente aprendiera las enseñanzas de los maestros. Así, desde el plano astral, puso en marcha su ataque en un intento de destruir ese foco y la enseñanza.

La ley cósmica dice que cuando eres atacado por un caído o un mago negro, puedes invocar la Presencia de Dios y sus emisarios para la atadura y remoción de ese ser. Entonces los mensajeros se levantaron e hicieron el llamado. Lo vieron atado y que fue llevado a la Corte del Fuego Sagrado para su juicio.

Para él fue el Juicio Final. Tenía que rendir cuentas de todo lo que había hecho en todas las encarnaciones, no solo aquella que fue marcada por el Holocausto, sino también de muchas encarnaciones anteriores por la infamia y la manipulación de las personas. Se leyó el registro en el Libro de la vida. No estaba más dispuesto a entregarse, a confesar al Cristo y doblar la rodilla como lo que había estado hace diez mil años.

La eliminación del alma de Adolfo Hitler en la segunda muerte fue la suprema misericordia de Dios para Dios. Hitler había usado la energía de Dios para asesinar a Dios encarnado. Había aprisionado la energía de Dios en un horrendo impulso acumulado de odio. Dios dice: "No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne".[4] Dios no permitirá que su energía sea aprisionada por siempre en nuestro odio, celos, ignorancia, nuestra oscuridad, muerte, rivalidades. En cierto punto llega el momento en que el cuenco se rompe y esa energía debe regresar a la Fuente.

Véase también

Superraza

La lanza de Longino

Notas

Perlas de Sabiduría, vol. 24, núm. 12, 22 de marzo de 1981.

Archangel Gabriel, Mysteries of the Holy Grail, pp. 315–16.

Elizabeth Clare Prophet, “La Revolución Venidera en Conciencia Superior,” 21 de abril de 1978.

Elizabeth Clare Prophet, 30 de junio de 1983.

Elizabeth Clare Prophet, 11 de junio de 1985.

Louis Pauwels y Jacques Bergier, "La mañana de los magos", trans. Rollo Myers (Nueva York: Avon Books, 1969).

Trevor Ravenscroft, "La lanza del destino" (Nueva York: G. P. Putnam’s Sons, 1973).

Jean-Michel Angebert, "El ocultismo y el Tercer Reich: Los orígenes místicos del nazismo y la búsqueda del Santo Grial", trad. Lewis A. M. Sumberg (Nueva York: Macmillan Publishing Co., 1974; McGraw-Hill Paperbacks, 1975).

  1. Ravenscroft, La lanza del destino, pág. xxi.
  2. Ravenscroft, La lanza del destino, págs. 7, 8.
  3. Véase Paul Manning, "Martin Bormann: nazi en el exilio" (Nueva York: Lyle Stuart, 1981).
  4. Véase Génesis 6:3