Dios Armonía

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El ser cósmico Dios Armonía también es conocido como el Gran Tenor. Representa la conciencia cósmica de la armonía de Dios y la ley de la armonía Divina tal como se manifiesta en la música, en las ciencias, en el arte, en la sociedad y en los cuatro cuerpos inferiores del hombre. El Dios Armonía presta servicio en la línea de las seis del reloj cósmico (la línea de la armonía Divina) con Serapis Bey. Esta es la línea de la Madre Divina.

Encarnaciones

Antes de ascender hace miles de años, el Dios Armonía había estado encarnado como un herrero, un mecánico y un astrónomo. Se dedicó en muchas encarnaciones a la llama de la Madre en su faceta de llama del amor armonioso que ella siente por sus hijos. Logró la conciencia cósmica –la conciencia Divina– de la armonía, y así llegó a ser conocido como el Dios Armonía. Desde su victoria ha prestado un gran servicio en los niveles internos y ha traído un enorme impulso de la cualidad de la armonía Divina, una llama cristalina que refleja los siete rayos en armoniosa acción mutua.

El Dios Armonía dice:

YO SOY la llama viva de la armonía; toda la gente de la Tierra necesita de mi servicio[1].

YO SOY la armonía del origen de los ciclos en vuestro ser, y llevo conmigo la vibración de la absoluta armonía de todo un cosmos. Sin esa armonía, amados, todo el cosmos se colapsaría[2].

Armonía es una clave de nuestro progreso en el Sendero

El Dios Armonía explica que la armonía es una clave de nuestro progreso en el Sendero. Dice que no importa cuánto pidan más luz los santos, «lo que se ha concedido debe ser ajustado según la ley cósmica de acuerdo con lo que, se podría decir, el tráfico puede soportar». Él quiere que entendamos que «los maestros ascendidos incurren en karma cuando entregan a un chela no ascendido más luz de la que este puede mantener en equilibrio…

Ese imán supremo de amor armonioso atrae totalmente todo lo bueno y repele totalmente todo lo malo. Por tanto, los que deseen sobrevivir cuando la Tierra esté en caos y desintegración y muerte deben entender claramente que el antídoto para todo esto es la pureza de la armonía.

La armonía es una ciencia, igual que la música es una ciencia… La armonía, pues, es el equilibrio de la luz, de centros solares, de campos de fuerza electrónicos. Cuando existe equilibrio, entonces hay armonía. Cuando existe equilibrio y armonía, entonces, y sólo entonces, puede haber aceleración.

Podéis tener maravillosos dones virtuosos, pero con frecuencia, en una vida o en muchas vidas, una corriente de vida individual no excede cierto nivel de logro profesional o cierto nivel de virtud debido a que el individuo llega al punto en que ya no hay equilibrio, donde no puede llevar hacia un impulso acelerado esa virtud que puede funcionar en una vibración inferior.

Tomad, por ejemplo, una peonza. Para poder girar, debe poseer cierta aceleración y cierto equilibrio. Por eso cuando la ley de la armonía que funciona en vosotros desciende más allá del nivel de cierta aceleración, ya no se puede mantener. Entonces es cuando entra la discordia con desintegración y, en última instancia, con autodestrucción. Por tanto, para poder tener la clave de la armonía, debéis tener la clave de la aceleración del amor…

Cuando quiera que la energía esté atada en nudos de autoengaño, disonancia, egoísmo u odio, todas estas manifestaciones, incluyendo la ansiedad misma, provocan la deceleración de aquello que es armonía Divina dentro del núcleo ígneo de la propia llama divina. Así, cuando el impulso acumulado de la disonancia llega a ser demasiado grande, la peonza de la llama divina no puede girar. Cuando sus tres penachos tienen alturas distintas, estando en desequilibrio, no puede girar y, por tanto, los fuegos de la resurrección no brillan[3].

Saint Germain nos ha dicho en sus Estudios sobre alquimia que «la luz es la clave alquímica». El Dios Armonía dice:

La armonía Divina puede ofreceros la clave de la luz, que en sí misma es la clave alquímica. Así, la armonía es la clave de la clave.

Pensad en estas palabras y haceos esta pregunta: «¿Por cuántas puertas pasaré, cuantas llaves debo encontrar para entrar finalmente en el Sanctasanctórum de mi propio ser Divino?».

En la llama de la armonía Divina, emito en vuestro corazón la respuesta a vuestra pregunta. Os envío a una misión para el autosustento de la armonía. Amados míos, es la clave de la crucifixión[4].

Y, por supuesto, sin la crucifixión no puede haber resurrección, ni ascensión. Sin la cruz no puede haber corona.

Armonía definida

El Dios Armonía da una simple definición de armonía como

...unidad con Dios, sintonización con Dios, siempre contemplando el rostro del Padre como hacen los ángeles… Es felicidad en las sencillas manifestaciones de la naturaleza, en el compartir amor, en la creación de belleza[5].

Podéis ganar cada guerra y cada batalla con la ciencia de la absoluta armonía Divina. La armonía es la verdadera fuente de la vida eterna, es la principal cualidad del Árbol de la Vida. Pensad en esto, amados, cuando estáis en plena armonía con Dios, sois inmortales, pues Dios es inmortal… así, la armonía es el precio que debéis pagar por vuestra ascensión[6].

El problema de la falta de armonía en la tierra

Haciendo un comentario sobre el gran nivel de desarmonía que hay en la Tierra, el Dios Armonía dijo en 1995 lo siguiente:

¿Qué es esta desarmonía? Os diré un factor principal, es la ausencia de la Madre Divina Omega en la Tierra. Los que pertenecen a la Tierra son como niños, todos, llorando por su Madre Divina en el cielo, llorando para que los alimenten, para que cuiden de ellos.

Y ella no viene, y no viene, y ellos se enojan. Sin embargo, la han echado de la Tierra hace mucho, mucho tiempo. Como en la Cábala, cuando la Madre se percibe como estando en el exilio en la Tierra, la Madre es exiliada al cielo, porque la desarmonía de sus hijos universalmente no le permite entrar[7].

Tan grande es esta desarmonía que durante este mismo dictado, en el que el Dios Armonía puso la armonía de su cuerpo causal sobre la Tierra, él experimentó un inmenso dolor. Él dijo:

Amados hago esto por los portadores de luz que han sido, que son y que han de venir…

Vuestra propia vida y salud depende de vuestra armonía. La alegría del cantar de los átomos, las moléculas, las células y los órganos en vuestro cuerpo –la mismísima alegría de Dios por toda la creación–, debéis hallar esta armonía.

Llamadla paz, si queréis. Pero la llaméis como la llaméis, amados, estableced ese sentido interior de estar plenos, de vuestra propia felicidad interior que no necesita que derivéis la felicidad de otros sino sólo del manantial de Dios que mana dentro de vosotros[8].

Armonía en los siete rayos

El Dios Armonía dice que la Comunidad del Espíritu Santo está basada en la armonía de cada uno de los siete rayos:

Espero que entendáis que no hay esfuerzo, plan, empeño, actividad del grupo ni un solo trabajo de un solo individuo que pueda realizarse si la armonía se rompe continuamente[9].

En la búsqueda del dominio de la llama de la armonía en los siete rayos, el Dios Armonía sugiere que comencemos con el primer rayo y con la voluntad de Dios. Él dice:

Considerad, si de repente mis ángeles vertieran en vosotros con los cuencos del portador de agua de Acuario la plenitud del elixir de la devoción de Morya hacia la voluntad de Dios.

Podéis visualizaros a vosotros mismos siendo llenados con un flujo de un azul de fuego de energía cósmica. Nuestro estudio entonces sería: ¿Cómo afecta a la armonía de la corriente de vida la dimensión y vibración de la voluntad de Dios aumentadas en el templo? ¿En qué punto se produce una reacción por un exceso de la santa voluntad de Dios en lugar de una interacción con la llama de la vida? Esta es la pregunta a la que deben responder los ángeles de El Morya antes de que él vaya a iniciar a un alma, aunque sólo sea con un ergio de la esencia invaluable de milenios de su devoción a la voluntad de Dios.

Así, cada maestro ascendido, comenzando con los siete chohanes de los rayos, debe estimar, en base a los contenidos de la psique, los cuatro cuerpos inferiores y el subconsciente, cuánta luz puede contener el individuo, manteniendo un equilibrio razonable de armonía Divina[10].

Con frecuencia incurrimos en más karma con nuestras emociones en el plexo solar y con el habla en el chakra de la garganta. Debido a que una era de oro requiere armonía con Dios y con uno mismo, actualmente pocas personas de la Tierra serían aceptadas en las grandes ciudades etéricas de luz por encima de esta octava, donde hay eras de oro en curso. Los estudiantes de los maestros deberían buscar el mantener la armonía en su ser y mundo y que nada los mueva ni los provoque hacia la discordia de cualquier clase.

El Dios Armonía explica que la verdadera maestría Divina es la armonía Divina. La armonía llega con la determinación de realizar las cualidades de Dios en las doce líneas del reloj. Aunque la cualidad de la armonía Divina está colocada en la línea de las seis del reloj cósmico, el Dios Armonía dice que mientras tengamos karma en cualquiera de las doce líneas del reloj, no podemos poseer una armonía plena. Cuando usted invoque la luz de Dios y del Cristo y del Buda para sellar el karma no transmutado en cada una de las doce líneas del reloj, puede acumular un impulso creciente de armonía Divina.

Falsa y verdadera armonía

El Dios Armonía también advierte que la armonía Divina no es el signo de quienes gritan «paz, paz» y desean suavizar la guerra y la batalla entre sus miembros que tiene lugar bajo la superficie. Nos advierte que no nos engañen los que, hablando en tonos suaves con la sonrisa de la paz, no tienen la fuente interior de la armonía ni del amor. «Uno se da cuenta al mirar sus ojos y al ver que pueden expresar una profunda inquietud, enfado, o pueden estar sujetos a cualquier otra cosa que haya invadido su templo»[11]. Nos pide que hagamos juicios justos y que no nos engañe la apariencia exterior de nadie.

El Dios armonía se ofrece a instruirnos en cómo guardar la verdadera armonía. Podemos entrar en contacto con él y sus legiones mediante la meditación en los rayos esmeralda y cristal. Su presencia puede ser atraída al meditar en su nota clave, el «Coro de los Yunques» de la ópera El trovador, de Verdi.

Notas

Mark L. Prophet y Elizabeth Clare Prophet, Los Maestros y sus Retiros, Volumen 1, “Armonía, Dios”.

  1. Dios Armonía, “I Bring You the Reinforcement of My Causal Body,” Perlas de Sabiduría, vol. 47, núm. 9, 29 febrero 2004.
  2. Lanello y el Dios Armonía, 7 de octubre de 1978.
  3. Dios Armonía, “The Initiation of Our Chelas in the Flame of God Harmony: The Scientific Method of a Greater Area of Self-Mastery (La iniciación de nuestros chelas en la llama del Dios Armonía: el método científico de un ámbito mayor de maestría propia)”, Perlas de Sabiduría, vol. 23, núm. 24, 15 de junio de 1980.
  4. Ídem.
  5. Lanello y el Dios Armonía, 7 de octubre de 1978.
  6. Dios Armonía, 1 de julio de 1995.
  7. Ídem.
  8. Ídem.
  9. Ídem.
  10. Dios Armonía, “The Initiation of Our Chelas in the Flame of God Harmony (La iniciación de nuestros chelas en la llama del Dios Armonía)”.
  11. Dios Armonía, “On Keeping the Harmony (Sobre cómo guardar la armonía)”, Perlas de Sabiduría, vol. 32, núm. 53, 9 de noviembre de 1989.