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<blockquote>Y os digo que no tenéis por qué esperar a que la [[Special:MyLanguage/Carnal mind|mente carnal]] evolucione, pues la mente carnal nunca evolucionará, queridos corazones; ''jamás'' se convertirá en el Cristo. ¡Hay que quitársela y echarla a la llama! Debéis entregar el modelo antiguo para cambiarlo por el nuevo. ¿Cuánto tiempo seguiréis con ese viejo modelo? Algunos de vosotros sois más tolerantes con vuestro antiguo yo que con vuestros automóviles, que cambiáis cada año, ¡pero olvidáis cambiar la mente carnal por la mente Crística, que es la última moda en las cortes del cielo!</blockquote>
 
<blockquote>Y os digo que no tenéis por qué esperar a que la [[Special:MyLanguage/Carnal mind|mente carnal]] evolucione, pues la mente carnal nunca evolucionará, queridos corazones; ''jamás'' se convertirá en el Cristo. ¡Hay que quitársela y echarla a la llama! Debéis entregar el modelo antiguo para cambiarlo por el nuevo. ¿Cuánto tiempo seguiréis con ese viejo modelo? Algunos de vosotros sois más tolerantes con vuestro antiguo yo que con vuestros automóviles, que cambiáis cada año, ¡pero olvidáis cambiar la mente carnal por la mente Crística, que es la última moda en las cortes del cielo!</blockquote>
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<blockquote>Y así, queridos corazones, os digo que de todas las advertencias y todas las profecías que pudiera hacer esta noche, lo que os puede dar la victoria final es esta única clave de la Cristeidad, y la salvación mediante la Cristeidad, que puede daros la victoria final. Y nos interesan las victorias finales, no las escaramuzas que se pierden o se ganan cada hora y cada día. Sin embargo, estas cuentan al poner su marca el Guardián de los Pergaminos en el Libro de la Vida. Pero os digo que algunas veces, cuando perdéis en el combate, sirve como lección que se ha de aprender. Y una pérdida temporal puede significar la victoria final, pues la lección conseguida es una medida hacia la perfección.</blockquote>
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<blockquote>Y así, queridos corazones, os digo que de todas las advertencias y todas las profecías que pudiera hacer esta noche, lo que os puede dar la victoria final es esta única clave de la Cristeidad, y la salvación mediante la Cristeidad, que puede daros la victoria final. Y nos interesan las victorias finales, no las escaramuzas que se pierden o se ganan cada hora y cada día. Sin embargo, estas cuentan al poner su marca el [[Special:MyLanguage/Keeper of the Scrolls|Guardián de los Pergaminos]] en el [[Special:MyLanguage/Book of Life|Libro de la Vida]]. Pero os digo que algunas veces, cuando perdéis en el combate, sirve como lección que se ha de aprender. Y una pérdida temporal puede significar la victoria final, pues la lección conseguida es una medida hacia la perfección.</blockquote>
    
<blockquote>Y por tanto os digo: considerad las experiencias que habéis tenido como el pasado que es prólogo; y ahora escribid el capítulo, el primero del libro «Mi Cristeidad». Debéis tener un diario que se llame «Mi Cristeidad», y debéis escribir cada día cómo la flor del Cristo aparece en vuestra vida. Y cuando sepáis que habéis hecho un acto en la conciencia del Cristo, escribidlo y dejad constancia de ello para que en los momentos de oscuridad y los de tribulación, cuando os olvidéis y no podáis recordar ni una cosa buena que hayáis hecho alguna vez porque los demonios os atormentan con sus mentiras, entonces leeréis en el libro «Mi Cristeidad» cómo habéis conquistado el error y cómo lo habéis superado.</blockquote>
 
<blockquote>Y por tanto os digo: considerad las experiencias que habéis tenido como el pasado que es prólogo; y ahora escribid el capítulo, el primero del libro «Mi Cristeidad». Debéis tener un diario que se llame «Mi Cristeidad», y debéis escribir cada día cómo la flor del Cristo aparece en vuestra vida. Y cuando sepáis que habéis hecho un acto en la conciencia del Cristo, escribidlo y dejad constancia de ello para que en los momentos de oscuridad y los de tribulación, cuando os olvidéis y no podáis recordar ni una cosa buena que hayáis hecho alguna vez porque los demonios os atormentan con sus mentiras, entonces leeréis en el libro «Mi Cristeidad» cómo habéis conquistado el error y cómo lo habéis superado.</blockquote>

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