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Ahura Mazda significa «Señor sabio». Zaratustra reconoció a Ahura Mazda como el único Dios verdadero, el Creador del universo.  
 
Ahura Mazda significa «Señor sabio». Zaratustra reconoció a Ahura Mazda como el único Dios verdadero, el Creador del universo.  
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No se puede exagerar la importancia de esto. Zaratustra pudo haber sido el primer monoteísta de la historia registrada. Zaehner señala, “El gran logro del Profeta iraní [fue] que eliminó a todos los dioses antiguos del panteón iraní, dejando solo a Ahura Mazdah, el 'Señor Sabio', como el Único Dios Verdadero”.<ref>Zaehner, ''Zoroastrismo'', pág. 210.</ref>
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No se puede exagerar la importancia de esto. Zaratustra pudo haber sido el primer monoteísta de la historia registrada. Zaehner señala, “El gran logro del Profeta iraní [fue] que eliminó a todos los dioses antiguos del panteón iraní, dejando solo a Ahura Mazdah, el 'Señor Sabio', como el Único Dios Verdadero”.<ref>Zaehner, "Zoroastrismo", pág. 210.</ref>
    
Algunos estudiosos afirman que Zaratustra no era un monoteísta estricto sino un henoteísta, es decir, uno que adora a un Dios pero no niega la existencia de otros. Ésta es una distinción técnica. Como señala David Bradley, autor de ''Una guía de las religiones del mundo'', “[Zaratustra] era un monoteísta practicante de la misma manera que lo era Moisés”.<ref>David G. Bradley, ''A Guide to the World's Religions'' (Englewood Cliffs, Nueva Jersey: Prentice-Hall, 1963), pág. 40.</ref> Bradley piensa que Moisés sabía de la existencia de dioses menores pero insistió en la necesidad de ponerse del lado del Dios verdadero en contra de todos los demás dioses.<ref>Ibid.</ref>
 
Algunos estudiosos afirman que Zaratustra no era un monoteísta estricto sino un henoteísta, es decir, uno que adora a un Dios pero no niega la existencia de otros. Ésta es una distinción técnica. Como señala David Bradley, autor de ''Una guía de las religiones del mundo'', “[Zaratustra] era un monoteísta practicante de la misma manera que lo era Moisés”.<ref>David G. Bradley, ''A Guide to the World's Religions'' (Englewood Cliffs, Nueva Jersey: Prentice-Hall, 1963), pág. 40.</ref> Bradley piensa que Moisés sabía de la existencia de dioses menores pero insistió en la necesidad de ponerse del lado del Dios verdadero en contra de todos los demás dioses.<ref>Ibid.</ref>
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La antigua religión, lo mejor que podemos decir, tenía dos clases de deidades: los "ahuras" o "señores" y los "daevas" o "demonios". Según Zaehner:
 
La antigua religión, lo mejor que podemos decir, tenía dos clases de deidades: los "ahuras" o "señores" y los "daevas" o "demonios". Según Zaehner:
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<blockquote>Son ... los ''daevas'' específicamente a quienes ataca Zoroastro, no los ''ahuras'' a quienes prefiere ignorar ... lado. En cualquier caso, concentró todo el peso de su ataque en los ''daevas'' y sus adoradores que practicaban un ritual de sacrificio sangriento y eran enemigos de la comunidad pastoral establecida a la que pertenecía el Profeta.<ref>Zaehner, “Zoroastrianism”, pag. 210.</ref></blockquote>
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<blockquote>Son ... los ''daevas'' específicamente a quienes ataca Zoroastro, no los ''ahuras'' a quienes prefiere ignorar ... lado. En cualquier caso, concentró todo el peso de su ataque en los ''daevas'' y sus adoradores que practicaban un ritual de sacrificio sangriento y eran enemigos de la comunidad pastoral establecida a la que pertenecía el Profeta.<ref>Zaehner, “Zoroastrianismo”, pag. 210.</ref></blockquote>
    
[[File:Zoroaster-and-vestasp.jpg|thumb|Zaratustra y Vishtaspa]]
 
[[File:Zoroaster-and-vestasp.jpg|thumb|Zaratustra y Vishtaspa]]
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<blockquote>Hablaré acerca de los dos Espíritus de los cuales, al comienzo de la existencia, el Santo así le habló al Maligno: “Ni nuestros pensamientos, ni nuestras enseñanzas, ni nuestra voluntad, ni nuestras elecciones, ni nuestras palabras , ni nuestras acciones, ni nuestra conciencia, ni nuestras almas concuerdan ”.<ref>Gatha: Yasna 45.2, citado en Zaehner, ''Dawn'', p. 43.</ref></blockquote>
 
<blockquote>Hablaré acerca de los dos Espíritus de los cuales, al comienzo de la existencia, el Santo así le habló al Maligno: “Ni nuestros pensamientos, ni nuestras enseñanzas, ni nuestra voluntad, ni nuestras elecciones, ni nuestras palabras , ni nuestras acciones, ni nuestra conciencia, ni nuestras almas concuerdan ”.<ref>Gatha: Yasna 45.2, citado en Zaehner, ''Dawn'', p. 43.</ref></blockquote>
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Zaehner señala que este estado de conflicto afectó a todas las esferas de actividad humana o divina. En el ámbito social, el conflicto se produjo entre las comunidades pastoriles de ganaderos pacíficos, “seguidores de la Verdad o la Rectitud”, y las bandas de nómadas depredadores, que asaltaban a los ganaderos. Zarathustra llamó a estos nómadas depredadores los "seguidores de la Mentira".<ref>Zaehner, "Zoroastrianism", págs. 211, 210.</ref>  
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Zaehner señala que este estado de conflicto afectó a todas las esferas de actividad humana o divina. En el ámbito social, el conflicto se produjo entre las comunidades pastoriles de ganaderos pacíficos, “seguidores de la Verdad o la Rectitud”, y las bandas de nómadas depredadores, que asaltaban a los ganaderos. Zarathustra llamó a estos nómadas depredadores los "seguidores de la Mentira".<ref>Zaehner, "Zoroastrianismo", págs. 211, 210.</ref>  
    
En el plano religioso, el conflicto tuvo lugar entre Zaratustra y sus seguidores y aquellos que eran seguidores de la religión tradicional iraní y adoraban a los ''daevas''. Los seguidores de esta antigua religión dijeron que fue fundada por Yima, el hijo del Sol. Zaratustra atacó a Yima y el ritual de sacrificio de animales que había introducido.<ref> Ibid., p. 211.</ref>
 
En el plano religioso, el conflicto tuvo lugar entre Zaratustra y sus seguidores y aquellos que eran seguidores de la religión tradicional iraní y adoraban a los ''daevas''. Los seguidores de esta antigua religión dijeron que fue fundada por Yima, el hijo del Sol. Zaratustra atacó a Yima y el ritual de sacrificio de animales que había introducido.<ref> Ibid., p. 211.</ref>

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