Sin salir de su habitación, el fraile aparecía hasta en Roma para escuchar una confesión o consolar a los enfermos. Es decir, estaba dotado del poder de «bilocación», o la capacidad de estar presente en dos sitios al mismo tiempo<ref>Kenneth L. Woodward, ''Making Saints: How the Catholic Church Determines Who Becomes a Saint, Who Doesn’t, and Why (Haciendo santos: cómo determina la Iglesia Católica quién se convierte en santo, quién no lo hace y por qué)'' (New York: Simon & Schuster, 1996), págs. 156-57.</ref>.
Sin salir de su habitación, el fraile aparecía hasta en Roma para escuchar una confesión o consolar a los enfermos. Es decir, estaba dotado del poder de «bilocación», o la capacidad de estar presente en dos sitios al mismo tiempo<ref>Woodward, ''Making Saints'', págs. 156-57.</ref>.
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Latest revision as of 05:36, 6 January 2026
Sin salir de su habitación, el fraile aparecía hasta en Roma para escuchar una confesión o consolar a los enfermos. Es decir, estaba dotado del poder de «bilocación», o la capacidad de estar presente en dos sitios al mismo tiempo[1].